Indudablemente a los misioneros y especialmente a los posadeños, la represa de Yacyretá nos deja un sabor amargo.
Una obra que la Nación - sin ninguna participación de la provincia de Misiones - encaró junto con Paraguay. Esta obra monumental que nos dijeron traería desarrollo y energía barata a la provincia, hasta ahora… no trajo absolutamente nada más que la muy linda costanera de Posadas.
Desde que se firmó con Paraguay el acuerdo para construir la represa en 1974, la Nación Argentina a espaldas de nuestra provincia y de la provincia de Corrientes, comenzó este emprendimiento monumental para beneficio de Buenos Aires y todo el Poder Central, y lo que eso significa.
Ninguna empresa misionera o correntina pudo participar en las obras por la forma en que las mismas fueron licitadas, más grave aún, en la licitación internacional de la obra en su conjunto tampoco pudo participar ninguna constructora argentina… y se terminó adjudicando las obras a las dos empresas que participaron en la licitación, Impregilio italiana y la otra Dumez francesa que formaron la Empresas Reunidas Impregilio Dumez Asociadas Yacyretá, de donde surgió Eriday, que finalmente comenzó - porque aún no terminó - las obras.
Toda la obra se licitó y se adjudicó de esa manera, es decir por montos globales que superaban por mucho la “capacidad constructiva” de cualquier empresa constructora, misionera o correntina o argentina.
Los barrios de miles de casas que se construyeron - primero en Ituzaingó para el personal que construiría la represa y luego en Posadas para los relocalizados - fueron también licitados de esa forma y los misioneros ¡no pudimos hacer ni el cordón cuneta de las calles!!!
Esta perversa modalidad de operar, tuvo la excepción durante el Gobierno de De La Rúa, cuando estuvo al frente de la Entidad Binacional Yacyretá el doctor Martínez Raymonda y en Posadas el arquitecto Miguel Fonseca, de forma tal que en la construcción del inmenso barrio de San Lorenzo y A-4 con más 1.200 casas, el asfalto de la avenida Cocomarola, avenida Cabo de Hornos y el puente sobre el arroyo Zaimán en esta misma avenida, participaron todas empresas misioneras, porque se ofreció en fracciones de 100 a 200 viviendas cada licitación y ello permitió a las empresas misioneras participar y ganar todas las obras.
Y ahora cuando finalmente - luego de 30 años - están encarando los trabajos necesarios para subir la cota al nivel que corresponde y terminar las obras, nuevamente se hace todo ¡sin la participación de los misioneros!!
Obras que las podría encarar cualquier empresa, pues son simples puentes, terraplenes y rellenos sin ninguna complejidad…
¡Y las ejecutan todas empresas de Buenos Aires!!!!
Pero eso no es lo más grave de todo lo referente a Yacyretá. Lo verdaderamente criminal es que el 95% de la energía generada se manda a Buenos Aires quedando para Misiones y Corrientes ese insignificante 5%, y como si fuera poco en esa obra monumental no se consideró la conexión con Misiones y por lo tanto somos los misioneros los que hoy tenemos que pagar el costo del tendido de la línea desde Rincón de Santa María a Posadas y comprar la energía a Camesa (Empresa Distribuidora de Energía a nivel nacional)
El precio que paga Emsa no tiene ninguna bonificación especial para Misiones, el cuento de la energía barata no pasó de eso: un cuento.
Pero hoy la historia puede cambiar…
Con la reforma de la Constitución en 1994 uno de los cambios muy importantes - para nosotros - es que los “Recursos Naturales” pasaron a ser propiedad de las provincias.
Donde este cambio fundamental se destaca a diario es en las provincias del Sur, donde cada una cobra las regalías petroleras directamente a las empresas que extraen el petróleo y son también las provincias las que llaman a licitaciones internacionales para contratar la exploración y explotación del petróleo en sus territorios.
Y también cancelan con las petroleras los contratos cuando no cumplen lo pactado.
No es más la Secretaría de Energía de la Nación quien proyecta y ejecuta las obras y luego coparticipa a las provincias las regalías petroleras.
A partir de ahora debe ser la provincia de Misiones quien maneje las obras que se hagan en nuestros ríos. Le daremos participación a la Cancillería Argentina en las tratativas con Paraguay y Brasil ya que constitucionalmente así está establecido, es el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación el que lleva adelante toda cuestión con otros países; pero debemos tener en cuenta y no perder la posibilidad que hoy tenemos.
Debe ser el Gobierno de Misiones quien tiene que llevar adelante las tratativas para el estudio y la construcción de represas en nuestros ríos.
Hoy el desafío está planteado.
La provincia tiene el manejo de los recursos que son los ríos, y debemos los misioneros ponernos a la cabeza de los emprendimientos hidroeléctricos para nuestro beneficio y de las generaciones futuras.
No es más la Nación, que a espaldas de la provincia diseña y contrata las obras hidroeléctricas en nuestros ríos.
Un tema para un debate posterior es la participación de las organizaciones ambientalistas, a quienes hay que tener en cuenta para juntos defender este pedacito de tierra tan chiquito que es nuestra provincia.
Estoy seguro que es posible generar energía sin destruir nuestros recursos naturales y preservarlos para las generaciones futuras, desde el punto de vista turístico y ambiental.
Rodolfo Alberto Torres
Empresario, Posadas