Avanza la investigación contra el médico acusado por violación

Jueves 17 de octubre de 2019 | 15:30hs.
Policía de Misiones
Carlos Cardozo

Por Carlos Manuel Cardozo fojacero@elterritorio.com.ar

Hace dos semanas, El Territorio dio a conocer de forma exclusiva una la denuncia contra un conocido traumatólogo, identificado como Mauricio D., quien fue acusado de violar a una mujer de 30 años en el marco de una consulta realizada en un sanatorio sobre la avenida Junín, en el microcentro de Posadas. 
El caso está siendo llevado adelante por el Juzgado de Instrucción Tres, que preside el juez Fernando Verón, y antes de la publicación no habían sido siquiera notificados el acusado y la denunciante. En este sentido, se supo que el médico se presentó voluntariamente en sede judicial al enterarse por las noticias de la acusación en su contra. 
Diferentes fuentes ligadas al proceso expresaron esto ocurrió el viernes 4 de octubre y que en esa instancia el profesional designó abogado defensor, escuchó las acusaciones en su contra y decidió dar su versión de los hechos.  
A grandes rasgos, Mauricio D. contó que efectivamente atendió a la denunciante, pero que la consulta no se salió del procedimiento médico, dando especificaciones técnicas del diagnóstico de la paciente. Aseguró que le palpó la zona a tratar, pero negó haberse propasado. Sigue el proceso en libertad. 
Por otro lado, el último fin de semana se concretó un procedimiento en el sanatorio, que está sobre la avenida mencionada, entre Santiago del Estero y Tucumán. Desde la Policía de Misiones no dieron informes sobre ello, pero este medio pudo saber que se ordenó el secuestro de los registros de los libros y filmaciones. 
Al parecer también se pidió la ficha médica de la paciente, donde figuran los estudios que se había realizado. De todas formas, los resultados no fueron incorporados aún al expediente, por lo menos hasta la víspera. 
Por último, tal y como ya se había adelantado, el letrado Sergio Rafael Báez, abogado de la mujer denunciante, ya fue incorporado al proceso como querellante y actor civil. De esta forma, ahora podrá solicitar medidas de pruebas y tener acceso al expediente.

La denuncia
Según la denuncia a la que tuvo acceso este medio, la mujer llegó al consultorio el 11 de abril, en horas del mediodía. Se había hecho unos estudios ordenados por el mismo médico, por lo que fue a llevarlos para que los revise. Llegó sola, sin el acompañamiento de su familia, como la vez anterior. 
El pronóstico, dijo el profesional, no era bueno, ya que tenía una desprendimiento de uno de sus músculos. Por tal motivo, pidió que camine, que se saque el pantalón para quedarse  en ropa interior y luego que se acueste en la camilla, boca abajo. En esa instancia -siempre según la denuncia-, trabó la puerta con llave y luego se produjo el ultraje.
En la constancia policial se lee que la mujer dijo que el galeno empezó a palpar la zona inflamada, en el glúteo, cerca de la entrepierna, hasta que corrió su prenda íntima y la accedió con su mano. La presunta víctima buscó retirarse, pero el médico no paró con su accionar. Luego le exigió que volteara y nuevamente la ultrajó. 
Su abogado aseguró que ni siquiera usó guantes. 
El profesional, dijo la denunciante, luego pidió saber cuándo había sido la última vez que había tenido relaciones y le consultó si usaba juguetes sexuales, al expresar que eso podía haber generado la inflamación. Insistía con las preguntas, aunque fueran respondidas. Recetó un tratamiento y pidió que vuelva luego de 20 días. 
La denuncia se hizo en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I ese mismo día horas más tarde. Ahora la paciente sufre de estrés postraumático y asegura que después de que se conocieran los casos contra el gastroenterólogo infantil Fernando Vinuesa (54), volvió a revivir esos momentos. 
No entendía porque en ese caso se avanzó tan rápidamente y ante su denuncia no había respuestas. 

Testimonio
La víctima también habló oportunamente con El Territorio y señaló que ante la hecho tuvo que recurrir a un psiquiatra. “Me dijo que tuve una reacción normal frente al miedo. Que existen tres formas de reaccionar frente a una situación de peligro, de las cuales una es correr, la otra es gritar y la tercera es lo que me pasó, de quedarme paralizada”, contó. 
“Yo sabía lo que estaba pasando, sabía que estaba mal, pero no podía reaccionar. Él -por el psiquiatra- me dijo que esa situación se debe a que realmente no esperaba que pase. Uno confía en los profesionales a los cuales acude, pero como fue algo totalmente inesperado para mí y el cuerpo reaccionó de esa manera”.
La mujer, compungida, señaló que ante eso tuvo que ser medicada y que su diagnóstico es estrés postraumático, tal y como consta en el los informes médicos que tiene. 
Añadió que tras los casi seis meses que pasaron, “sigo medicada, sigo reviviendo esas imágenes, no con la misma frecuencia que en ese momento y los primeros meses, pero siguen. Me sigo acordando de cada palabra, cada cosa, cada momento”. También contó que tuvo que volver a cruzarse con la persona que denunció, debido a que siguió trabajando normalmente. 
En el mismo sentido, expresó que se trata de “algo que con el tiempo va pasando; no sé si la palabra es superarlo, pero no creo que pueda olvidarlo”.

El marco legal y la posible pena para el médico

El artículo 119 del Código Penal se refiere al abuso sexual con acceso carnal o "violación". Se establece que "la pena será de seis (6) a quince (15) años de reclusión o prisión cuando hubiere acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías".

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