Corazón sano cuerpo feliz

Domingo 8 de septiembre de 2013

A Seba Dávalos le salieron alitas. El niño posadeño se fue de este mundo, luego de dos años de esperar un trasplante de corazón. Su muerte, el 29 de agosto pasado, reavivó el debate por la donación de órganos. Pero no sólo eso, también puso en alerta a la comunidad sobre una dolencia bastante frecuente: las enfermedades del corazón. En términos académicos se denominan cardiopatías y están las congénitas, por un lado y las adquiridas, por otro.
Lisandro Benmaor (41) es pediatra y cardiólogo infantil, fue quien trató a Seba y lo derivó al Garrahan. El médico carga en su espalda 18 años de estudio y especialización en los mejores hospitales del país, regresó hace cinco años a su Misiones natal para aportar ese conocimiento. Es referente a nivel país de todo lo referido a cardiopatías infantiles.
Tiene en su poder estadísticas que hablan de la importancia del diagnóstico precoz e iza con firmeza la bandera de la prevención. Se desempeña en el Hospital Fernando Barreyro, y en el área materno neonatal del Hospital Madariaga.

Actualmente, tiene en seguimiento a 1500 pacientes con cardiopatías congénitas además de 35 casos de gente con fiebre reumática, una enfermedad prácticamente desaparecida en Argentina.
Cardiopatías congénitas y adquiridas. “La cardiopatía es la anormalidad estructural del corazón. Congénito quiere decir antes del nacimiento, es decir, en la etapa fetal. La importancia es que es frecuente y es grave, incluso, dentro de las malformaciones la cardiopatía es la más frecuente y la más grave. La literatura mundial habla de que el uno por ciento de los recién nacidos vivos tienen una cardiopatía congénita, Misiones es la provincia del país con más diagnóstico de cardiopatía congénita. Yo en la actualidad sigo a 1500 chicos con cardiopatías congénitas y todas las estadísticas llevo al Ministerio de Salud Pública de la Nación”, comentó a NEA, el cirujano infantil.
“Otra característica que tiene la provincia, es que debemos ser los que más hemos diagnosticado en la etapa fetal. Esto es importante desde el punto de vista que en Misiones al no tener cirugía cardiovascular pediátrica tenemos que hacer diagnósticos muy precoces. Existen cardiopatías complejísimas, graves, que al nacer acá en la provincia las chances de mortalidad son altísimas. Lo bueno de hacer el diagnóstico prenatal es que se puede derivar a un centro de alta complejidad, esos chicos nacen, se operan y el pronóstico es muy bueno”, explicó el médico.
Benmaor destacó el papel de la ecocardiografía fetal antes de cumplirse la semana 20 de gestación y en el mismo sentido, insistió en que los profesionales de la salud -ginecólogos, obstetras y pediatras- deben derivar.
 “Otro ítem importante es que la mortalidad de la cardiopatía no es alta en el acto quirúrgico, la mayoría de los cardiópatas que mueren lo hacen por un diagnóstico tardío. Con más razón todavía todas las mujeres embarazadas se deben hacer la ecocardiografía fetal aproximadamente a las 20 semanas de edad gestacional. Misiones hasta hace muy poquito era la única provincia en tener como ley provincial obligatoria que todas las mujeres embarazadas deben hacerse la ecocardiografía fetal, hace un año y medio”, sostuvo. Ahora se sumaron Santa Fe y Chaco.

¿Cuando llegó a la provincia fue compleja la instancia de capacitación o difusión?
Me costó que ginecólogos y obstetras hagan la indicación, a medida que fui diagnosticando, concientizando a los médicos con charlas y cursos, ahí empezaron a derivar más. Pero al principio fue bastante reacio el tema de la derivación.
Cuando yo llego a la provincia no habían cardiopatías, los médicos residentes y los médicos de planta me decían ‘doctor no puede ser, ahora tenemos cinco o seis internados cardiópatas, operados, ahora tenemos un chiquito con fiebre reumática e insuficiencia cardíaca’. Yo digo: ‘si existía, se morían sin diagnóstico’, y esa es la verdad.
Ni hablar lo fetal que pasaba absolutamente desapercibido, ahora empezamos a diagnosticar, a tratar, a hacer seguimiento. Lo que no tenemos es tratamiento quirúrgico, entonces lo derivamos, se opera y los controles se realizan en la provincia.

La cirugía sería entonces una materia pendiente...
La cirugía cardiovascular pediátrica sería una materia pendiente, se necesita un equipo importante desde cirujanos, enfermería, gente muy capacitada porque es un rubro de alta complejidad. Pero seguramente vamos a llegar, Misiones está creciendo mucho, va a llegar pero todavía falta un paso.

¿Pacientes de qué edades tiene entre esos 1.500 casos que sigue?
Cuando muere un chico de cardiopatía duele porque son chicos que diagnosticándolos adecuadamente uno puede tratarlos adecuadamente y así salvarles la vida. Eso es muy gratificante. De estos 1500 chicos que tengo en seguimiento, hay desde 20 semanas de edad gestacional hasta pacientes de 20 o 30 años; en el hospital público que es más rigurosa la cuestión de la edad hacemos seguimiento hasta los 15 o 16 sin ningún problema.

A qué se debe la cantidad de casos ¿se detecta más o hay más enfermos?
Tenemos un screening de investigación muy importante, yo filtro todo de la provincia incluso de Paraguay tanto público como privado y trabajo full time para ver los números reales de las cardiopatías congénitas. Por otro lado, Misiones debe ser una provincia que tiene una incidencia más alta que otra por factores ambientales, culturales y agrotóxicos.
El 90 por ciento de los chiquitos que tiene cardiopatía no tiene ningún factor de riesgo, son chicos nacidos de padres sanos y nacen con cardiopatía leve, moderada o grave. Aclaro esto porque para la ecocardiografía fetal sí existen indicaciones, la ley provincial es para todas las madres embarazadas no sólo para aquellas con factores de riesgo.
Los beneficios de hacer los controles son inmensos. Mi experiencia me dice que el diagnóstico prenatal es sumamente importante. Yo soy un impulsor y recomendador porque todavía cuesta que se derive.

¿Qué porcentaje de cardiopatías necesitan cirugía en Misiones?
La literatura mundial habla de que las cardiopatías se dividen en leve, moderadas y graves y prácticamente un 33 por ciento para cada rubro. Casi un 50 por ciento requiere cirugía cardiovascular, es alto el porcentaje.
Por eso el diagnóstico precoz es sumamente importante porque muchos de los pacientes necesitan cirugía en el primer año de vida y muchos necesitan cirugía en el primer mes de vida. La cardiopatía es responsable de un 10 por ciento de la mortalidad infantil, yo me fije cómo estábamos en nuestro Hospital Fernando Barreyro y el índice es mayor en un 15 por ciento para Posadas. Sobre todo en una provincia que no tiene cirugía cardiovascular el diagnóstico tiene que ser rápido.
Además, faltan especialistas en la provincia, incluso yo fui el segundo especialista en cardiología infantil que llega a la provincia. Hay quienes no son cardiólogos y trabajan de cardiólogos infantiles.

¿Las cardiopatías adquiridas en qué consisten y cómo estamos en ese sentido?
Misiones también tiene cardiopatías adquiridas como la fiebre reumática, somos la provincia con más casos a nivel país. La fiebre reumática es una enfermedad infecciosa que puede afectar al corazón.
Las anginas mal curadas o no diagnosticadas pueden afectar al corazón, como se dice normalmente. Tenemos muchos chicos con fiebre reumática y muchos chicos con compromiso cardiológico, incluso yo he tenido algunos chicos que han fallecido por eso.
Las cardiopatías adquiridas, a diferencia de las congénitas, se registran en chicos normales que de repente se pescan una infección. Tengo 35 chicos en seguimiento con fiebre reumática. Cuando yo presento estos datos a nivel nacional, no lo pueden creer. Es que fiebre reumática no hay más en el país. Incluso me han pedido estas estadísticas.
Las cifras sirven para concientizar que la gente sepa que tanto las cardiopatías congénitas como las adquiridas existen, que es grave y que los diagnósticos le van a salvar la vida. Las cardiopatías graves en la actualidad son curables con una extraordinaria expectativa de vida.


Asignaturas pendientes
• En la provincia no se realizan cirugías cardiovasculares pediátricas. Se derivan los casos.
• Falta de recurso humano especializado. En Misiones hay sólo tres cardiólogos infantiles.
• Sensibilización y adhesión de los profesionales de la salud. Los ginecólogos y obstetras deben solicitar y exigir a la embarazada la ecocardiografía fetal a las 20 semanas de gestación.