Cansados de la desidia institucional, la comunidad guaraní Pindó Poty que pertenece al municipio de El Soberbio, reclamó ante El Territorio que un proyecto del Plan Techo aprobado por el Iprodha en el año 2006 nunca llegó a concretarse pese a que desde esa institución las chapas fueron entregadas a la Municipalidad local para que sean otorgadas a las comunidades.
“Se aprobó el Plan Techo para veinte casas de la aldea Pindó Poty y treinta para la aldea Yeyí. Cuando se aprobó ese proyecto las familias de la comunidad intercambiaron trabajo por madera con los aserraderos de la zona para construir nuestras viviendas. Al comienzo el intendente Alberto “Coleco” Krysvzuk nos mandó siete chapas y algunos clavos que sirvieron para armar siete casas, pero después desaparecieron”, denunció el cacique Alejandro Benítez de la comunidad Pindó Poty.
Sólo en aldea Pindó Poty falta armar más de trece viviendas que nunca recibieron el plan. Lo más triste para la comunidad es que esas casas de madera que ellos mismos construyeron con tanto esfuerzo hace varios años, se están pudriendo todas por la falta de los techos. “Nosotros queremos que nos terminen las casas que nos faltan porque se nos está pudriendo la madera, sólo nos falta el techo y nada más. Todos estamos sufriendo con las lluvias. Incluso estamos tratando de recuperar la tacuara del monte para intentar armar algunas casas”, dijo el cacique.
Más casos sin resolver
En el año 2004, Asuntos Guaraníes aprobó un proyecto para la comunidad para instalar una carpintería y una máquina de coser. “Esto era para las 80 comunidades de la provincia. Yo vine de Posadas y traje personalmente a El Soberbio la máquina y los artículos de la carpintería para mi comunidad, incluso me hicieron firmar unos papeles como que yo había recibido ese material. Las cosas llegaron hasta la Municipalidad de El Soberbio que eran los encargados de traerlas hasta la aldea, pero esos materiales nunca llegaron”, denunció.
Alejandro Benítez contó que luego de hacer los reclamos en Posadas, Asuntos Guaraníes nunca se hizo presente en su comunidad, “ni una frazada nos mandan. También nos habían prometido una vaca lechera y tengo conocimiento que Gobernador en sus actos prometió una cocina para cada aldea y camas cuchetas para las veinte familias que vivimos acá, pero esas cosas nunca llegaron”, dijo.