La deserción universitaria y la falta de autoconocimiento

Viernes 18 de octubre de 2019 | 18:30hs.
Todos los años se habla de deserción universitaria y los números suelen ser preocupantes. Las razones por la que los jóvenes abandonan sus carreras pueden ser varias y hasta la economía del hogar es uno de los factores que entran en juego.

Según datos preliminares y provisorios de la Dirección de Educación Superior del Consejo General de Educación (CGE), se estima que en Misiones un 30 por ciento del alumnado dejó de asistir a clases durante el 2019 a causa del factor económico. Pero si se deja de lado este motivo y se piensa en los estudiantes que pueden afrontar los gastos de estudio a lo largo del año, la deserción parece no tener fundamentos. Pero pasa. Año a año son cientos los chicos que pueden seguir estudiando, pero de todas formas abandonan sus estudios.

Dejar inconclusa una carrera significa para la familia un gasto irreversible, ya que se ha invertido dinero en pasajes de colectivo, apuntes, ropa, calzado y, para quienes estudian es universidades privadas, la cuota mensual e inscripción. Es por eso que antes de comenzar una carrera, el estudiante debe detenerse y pensar qué es lo que quiere para su futuro.

Para saber cómo se debe elegir una carrera sin equivocarse, El Territorio se comunicó con Cecilia Crouzel, licenciada en Educación y Consultora Psicológica especializada en desarrollo personal, y con Julieta Barúa, licenciada en Psicopedagogía.

Ambas profesionales coincidieron en que el autoconocimiento es fundamental a la hora de elegir una carrera.
“Que un chico pueda identificar lo que le gusta va a depender de la maduración del joven y de cómo es el chico, pero en realidad este es todo un proceso que se tiene que dar durante todos los niveles educativos y toda la vida. Si vemos que le gusta la robótica, habría que potenciar eso, potenciar esas habilidades y aptitudes y más que nada priorizar que el chico se conozca desde niño, para que a los 17 le sea más fácil tomar una decisión porque al conocerse va a saber que le gusta y que no”, explicó Barúa, a lo que Crouzel agrega que “lo importante es la escucha activa de autoconocimiento que implica aprender a observarse y a escucharse, es decir, observarse en la acción, mientras se van haciendo las cosas preguntarse a uno mismo qué me gusta hacer: ordenar, organizar, diseñar, cosechar, etcétera, y cuáles son las actividades que me gustan hacer”.

Una carrera es sólo el principio
Tener el título en mano y una carrera terminada no define de qué se va a trabajar en el futuro y tampoco que sea lo único que se puede estudiar. Con el paso del tiempo el alumno puede abrirse camino hacia áreas más específicas o tomar como base su estudio para continuar en otras áreas. Pero siempre es necesario elegir bien, debido a que una mala elección y la insatisfacción con la carrera puede derivar en depresión, frustración y demás condiciones.

“Es importante tener en cuenta que la carrera que se elija tenga un amplio abanico de posibilidades de trabajo, cuanto más amplio sea es mejor, porque permite al estudiante a trabajar en distintos campos, pero es fundamental que la elección sea de agrado. Hay que evaluar la facilidad de encontrar un trabajo con esa carrera pero también tener en cuenta que el mercado laboral es muy cambiante, hoy la mirada está en todo lo que sea internet pero nadie puede garantizar qué puede pasar más adelante”, indicó Barúa.

Para tomar una decisión acertada, Crouzel enumera algunas claves que pueden ayudar al adolescente que recién entrará al mundo universitario.
Observarse en la acción: Es importante observar cuáles son aquellas áreas en las que se aprende con más facilidad, es decir, las habilidades. Las habilidades se siguen desarrollando en el tiempo pero hay áreas en donde se tiene mayor predisposición para aprender, mayor facilidad. “Cuando hay una coincidencia entre los intereses y las habilidades -que es lo que se llama el elemento- se está en el elemento. Cuando se aprende más fácil y me gusta hacerlo, hay que prestar atención y ver entonces cuáles son las carreras, las capacitaciones que permiten formarse en esa área, porque dentro de un área hay muchas carreras posibles”.

Valores: lo que yo elija hacer tiene que estar relacionado con los valores personales, es decir que si se va a estudiar abogacía tiene que haber un interés en la justicia. “El valor es aquello que a mi me importa, que me mueve en el obrar y por eso está relacionado con la motivación”.

Estilo de vida y trabajo: Hay que ver cual es el estilo de vida que se quiere tener y ver si aquello que se está eligiendo tiene que ver con la personalidad de cada uno. “Todo esto tiene que ver con la información interna, acerca de la persona. Es el primer paso para elegir, hay que dejar un poco las pantallas y tomarse el tiempo para investigar cómo soy yo”. Investigar: empezar a investigar sobre las carreras y capacitaciones.

Investigar cuales son las materias y qué es lo que puede hacer un profesional.
Detenerse a pensar entonces es fundamental para elegir bien. También es importante saber que cuando un estudiante se compromete empieza a gustarle cada vez más su carrera al punto que busca capacitarse y especializarse. Unos minutos para uno es la clave. 

Aprender a aprender
Es fundamental es saber que la carrera es una herramienta que prepara. Es el primer peldaño y no define toda la vocación, sino que prepara para empezar el camino de área laboral. “Después la persona le va a ir agregando otras cosas, otros estudios, las experiencias, realmente es un camino de formación y lo importante es aprender a aprender” indicó Crouzel. En este sentido, Barúa explicó que “si algo nos apasiona vamos a ser buenos en eso, nos sale más fácil, si nos hace felices lo podemos realizar sin problemas, va a ser más fácil realizarlo todos los días. Se nos van a ocurrir ideas mucho más fáciles, vamos a ser más creativos. La aptitud hace referencia a la predisposición personal que tenemos las personas para hacer algo”.

Por otro lado Crouzel agregó que una carrera no tiene por qué ser lo único que defina a una persona “También hay que saber que lo que a uno le gusta se puede desarrollar en los hobbies o actividades complementarias. La vocación no necesita un título para desplegarse.

La vocación se despliega en cada cosa que se hace, poniendo en juego lo que uno es. Pero lo que sí es importante es que lo que se haga en el trabajo y en la vida tenga un sentido”, expresó. 

Para agendar
Descubriendo tu vocación La licenciada Cecilia Crouzel dará una charla el jueves 31 a las 15 en la Escuela de Comercio 2 de Jardín América, ubicada en avenida Nahuel Huapi 137. Allí explicará qué es la vocación y cómo desplegarla.

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