“Es fundamental la planificación, porque lo que se haga en el primer año de plantación de la yerba mate definirá la cosecha de los próximos 50 años”.
Esta frase se escuchó varias veces en la disertación que realizaron técnicos en producción de la yerba mate con el fin de dilucidar métodos y sistemas de plantación y cosecha del producto para elevar su rendimiento.
La disertación se realizó el martes en el salón de usos múltiples del Instituto de Enseñanza Agropecuaria y Electromecánica (Ieae) Nº 3 de San Vicente y tuvo como destinatarios a productores de la zona, administradores de secaderos y alumnos de la institución.
Planificar para ganar
Uno de los consejos vertidos por Grdeñ respecto de la elección del suelo es que debe ser rojo profundo (tierra colorada) y en caso de no poseer ese tipo de suelo, sería mejor optar por plantar otro producto.
En cuanto a la elección del plantín, el técnico agrónomo dijo que se debe procurar obtener el de procedencia certificada porque “garantiza calidad y genética, además homogeneiza el cultivo, y así cada planta tendrá un crecimiento y rendimiento similar”. Otro beneficio mencionado es que un plantín de procedencia certificada es mejorado, superior, y por ello más resistente a plagas, a soportar heladas y sequías (Ver El cuidado...).
Respecto del precio a pagar por plantín, se señaló que no hay diferencia entre pagar $400 o $1000 las mil mudas porque es el menor costo de la cadena de plantación, en comparación con los otros costos que vendrán, donde está el éxito de la plantación, “cuanto más invertimos más vamos a ganar”.
También aconsejó realizar un análisis del suelo para saber qué necesita, antes de fertilizar.
Se recomendó no quemar el desmonte, no sólo porque está prohibido por ley, sino porque al quemar también se quema la materia orgánica del suelo y los micro organismos que la elaboran. Se comparó que al quemar 20 ó 30 hectáreas se está quemando el valor de un auto.
Si el suelo ya se usó o está degradado hay que recuperarlo con compuestos orgánicos, como residuos de secaderos, cubriendo el suelo antes de plantar. “Más que el agua de lluvia, el sol es agresivo y mata los micro organismos si se deja el suelo descubierto. Luego hay que realizar un subsolado (zurcos) para plantar y así se completa el proceso de preparación del suelo”, explicó.
En este caso, Grdeñ concluyó: “Para lograr una plantación rentable, primero hay que planificar para que no sea un gasto sino una inversión, ya que la actividad del primer año marcará la producción de los próximos 50 años”.
Mejorar lo que ya tenemos
“Es más negocio mejorar el yerbal que tenemos que plantar otras hectáreas nuevas, porque el nuevo tardará un mínimo de cuatro años hasta que empiece a producir”, sostuvo Emilio Schegg (Ver Un buen….)
En la empresa que se desempeña, en la actualidad, lograron bajar de 18 a 12 horas el trabajo por tonelada de yerba utilizando la tijera electrónica, la grúa y cambiando el sistema de pesaje.
Así, en lugar de atar el raído, se incorpora un gancho en las extremidades de la ponchada, lo que facilita la tarea y reduce el tiempo, en lugar de acarrear en el hombro el raído se carga en una carretilla con rueda de bicicleta hasta el camión. En lugar de que cuatro personas alcen el raído al vehículo, se alza con grúa. Este sistema permite que menos personas se ocupen de pesar, cargar y descargar los raídos, con lo cual el resto del personal puede seguir trabajando con la planta, y esto lleva a aumentar el rendimiento de la cosecha.
“El proceso de la cosecha se lleva entre el 40 % y 50 % de lo que nos pagan por el producto, y se paga ineficiencia. Aunque los precios no sean óptimos, es el mejor producto de Misiones. A veces no rinde porque como productores somos ineficientes, y el tiempo es plata”, indicó el técnico.
Un estudio para aumentar la productividad y calidad del trabajo indicó que nadie quiere ser tarefero, porque “socialmente es un rubro mal visto, es una actividad sucia que nadie quiere hacer, es un trabajo pesado. Mientras que en otras actividades le dan ropa de seguridad, obra social o el trabajo es más higiénico. A su vez, el patrón se queja porque el tarefero no le rinde o falta los lunes”, dijo.
En ese sentido, Schegg apuntó a mejorar la expectativa de vida del tarefero.
Otro punto que mencionó es el higiénico, y que si bien en el secadero mueren las bacterias por la alta temperatura a la que se somete la hoja, en todo el proceso se está trabajando con un alimento, por lo cual se debería atender más a esa condición.
Así, sostuvo que para ganar más dinero es más viable que el productor mejore el yerbal que tiene antes de plantar nuevos.
Al preguntar a los presentes cuál es la forma de ganar plata en la chacra, algunos contestaron que era trabajando. Pero su respuesta fue un no rotundo: “La mejor forma es negociando con el cosechero, el secadero y con quien fuese necesario”, concluyó Schegg.
El cuidado de los plantines
El cuidado del plantín es parte de la planificación. Hay algunas a tener en cuenta desde que sale del vivero hasta que llega al lugar donde será plantado. El de raíz libre no debe tomar aire hasta que sea plantado, y el de maceta no debe despegarse la raíz de la tierra, explicó Lorenzo Grdeñ. A veces el productor opta por plantar un plantín que presenta buen desarrollo de tallo y hoja, creyendo que así garantizará mejor que se prenda al suelo, y no observa cómo está la raíz. “La raíz en la maceta no debe tocar el fondo de la maceta y si traspasa se debe realizar una poda de radicular. Ya que se puede producir un codo o nudo que se transforma en una obstrucción para que el plantín -y la futura planta-obtenga su alimento”, dijo Grdeñ. “Si se planta un plantín de estás característica ya se está reduciendo el crecimiento y el rendimiento futuro de la planta”, agregó.
También indicó algunas tareas a realizar durante la plantación como: la marcación de curvas de nivel, con caminos generosos para que cuando se trasladen los raídos se pueda ingresar con vehículos de gran porte o camiones. Averiguar cuántas plantas soporta el suelo y qué usos agrícolas o ganaderos anteriores tuvo, o si está compactado. Si es suelo virgen, no hay problema.
Un buen manejo
“No hay otro negocio mejor en Misiones que la yerba pero la yerba bien manejada”, dijo Emilio Schegg. Y ejemplificó: “Unas 3.000 plantas de yerba clonal por hectárea dan 16.000 kilos, cuando un buen productor obtiene en promedio 7.000 kilos por hectárea”. Así, aconsejó plantar entre 2.000 y 4.000 plantas por hectárea, a una distancia mínima de 2,20 metros entre lineos y 1,20 entre plantas.
Schegg dijo que el sistema de cosecha es casi el mismo desde hace 90 años, y no se puede obviar ningún paso, pero se puede mejorar ese sistema incorporando mecanización para reducir los tiempos de corte, transporte, pesaje, carga y descarga de la materia prima.