Más dudas que certezas sobre qué pasó en la cabina del avión de Austral

Martes 10 de septiembre de 2019 | 22:00hs.
Sociedad/Policiales
Las dudas sobre lo que ocurrió en la cabina del avión de Austral que se cayó hace 22 años y los interrogantes sobre qué pasó en los comandos de esa nave y qué hicieron los pilotos, volvieron a estar en el centro del juicio oral que se está desarrollando en la sala del subsuelo del edificio de Comodoro Py.

En la jornada de este martes, se realizó la audiencia número 17, una de las más extensas, desde que empezó este juicio a fines e marzo de este año. El debate duro tres horas en las que se buscó saber qué pasó en la cabina de aquel avión que partió de Posadas en la noche del 10 de octubre de 1997 y terminó estrellado en Fray Bentos provocando la muerte de sus 74 ocupantes.

Para recrear de la manera más objetiva posible lo que sucedió dentro de esa cabina, los jueces del tribunal oral federal numero 5 vienen escuchando durante las audiencias, las explicaciones brindadas por un grupo de 10 peritos, 2 de ellos oficiales, 2 convocados por la fiscalía y los 6 restantes por las defensas de los 35 imputados que tiene esta causa judicial.

Uno de los peritos de parte advirtió que los pilotos que estaban al mando de ese avión “no estaban conversando así como estamos hablando nosotros en esta sala, con luz y con tranquilidad. Estaban a oscuras porque en vuelos nocturnos las cabinas están en penumbras. Volaban en medio de una tormenta severa. Imagino una situación terrorífica a partir del momento que se dan cuenta que están cayendo y trataron de hacer lo que pudieron. No es fácil recuperar un avión cayendo en picada. Eso sólo pasa en las películas”.

La explicación del perito fue en respuesta a la pregunta del fiscal Patricio García Elorrio -que luego de la reproducción del audio de la caja negra en los minutos previos a la caída del avión que se realizo a fines del mes pasado- ayer volvió a preguntar diversas cuestiones relacionadas con el funcionamiento del sistema aeronáutico.

Las respuestas a esos interrogantes volvieron a colocar en el centro el debate las dificultades de comunicación entre los pilotos y la base de Ezeiza. Según el perito oficial Carlos Lupiañez “no es que hubo problemas de comunicación. Directamente no hubo comunicación porque para que esta exista debe haber un ida y vuelta del mensaje. Eso acá no ocurrió. Porque a los pilotos no les llegaban los mensajes que emitía Ezeiza. Eso se puede notar perfectamente en el audio del registro de voces de cabina de la caja negra”.

Seguidamente Lupiañez advirtió que “nunca fue buena la calidad de la comunicación aeronáutica en Argentina. Y en esa época menos. Eran aparatos de comunicación de la década del 60 en el medio de los fuertes ruidos que producía la descarga estática de la tormenta”.


La oficina meteorológica de Posadas cerrada

Otra de las cuestiones que ayer volvió a escucharse en la sala del juicio oral es que la oficina de meteorología de Posadas estuvo cerrada aquella noche del 10 de octubre de 1997. “La oficina del servicio meteorológico del aeropuerto de Posadas ya estaba cerrada al momento de la partida de este avión. No es lo más conveniente que una oficina cierre sus puertas cuando todavía están saliendo vuelos, pero a pesar de eso, si los pilotos necesitaban contar con alguna información sobre el viaje que estaban por emprender, pudieron haber llamado por teléfono a Buenos Aires. No lo hicieron” señaló el perito de parte Carlos Martínez Junor
Por su parte el perito de la Fiscalía Carlos Pérez explicó que “el accidente no fue producto de la meteorología. La tragedia la provocó una serie de decisiones humanas erradas tomadas por el piloto y el copiloto. La ruta aérea de la Mesopotamia siempre fue una fábrica de cumulus (nubes) pero ese no fue el motivo de la caída de este avión”.

Los peritos de parte también explicaron ayer que los pilotos tienen la facultad de postergar o cancelar un vuelo si estiman que no están dadas las condiciones de seguridad para el viaje.

De luces y de sombras

Al analizar los diálogos que quedaron registrados en la cinta de la caja negral del avión que se pasaron en la audiencia de fines de agosto en Comodoro Py, la mayoría de los peritos coincidieron en que el piloto estuvo cerca de 8 minutos tratando de entender por qué se encendió una luz en la cabina y que ése fue el motivo por el cual cuando se dio cuenta que la nave estaba perdiendo equilibrio ya fue tarde. “Estuvo distraído tratando de saber el motivo de encendido de una luz y no se ocupó de comandar el vuelo como debía” señalaron los peritos.

Sin embargo desde una óptica diferente desde la querella explicaron que esa luz que el piloto quería saber por qué se encendió se llama ‘máster caution’ y se enciende cuando algo no funciona bien en el vuelo. Por eso no en vano el piloto buscó hasta el final el origen de esa señal lumínica. Pero ese avión no contaba con otra alarma visual fundamental que es la luz  ámbar que hubiese servido para señalar algún desperfecto en el sistema de calefacción de los tubos pitot y evitar la muerte de 74 personas.

“A pesar de que esa alarma ya era obligatoria en los aviones, este avión no la tenía” señalaron los abogados de la querella.

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