"No hace falta estar etiquetado para ser parte de algo"

Domingo 8 de septiembre de 2013
En el trabajo. | Es cacique de la comunidad Ka'aguy y guía turístico de un lodge.
Marcial Paredez (25) cursa el segundo año de Antropología Social en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unam. Nació en Fracrán (San Vicente) pero desde muy chico vive en Posadas. Es hermano de Martín, el primer mbya guaraní en recibirse de médico.
“Solo que yo soy más under” dice mientras acomoda su cabello rasta y se le escapa una risa. Marcial además de aspirar a convertirse en antropólogo camina con firmeza por el sendero del arte. Trabaja en la productora audiovisual La Rastrojera y cada tanto oficia de vocalista con un grupo de amigos que estudia en la Escuela Superior de Música. Los ensayos lejos de transformarse en una rutina, son espontáneos. Es una banda improvisada que en su repertorio incluye rock, punk y reggae. “Si te gusta algo y lo sentís, tenés que hacerlo. No tenés que estar etiquetado para ser parte de algo” dice a modo de bandera.
“Siempre analizo cómo se puede informar cosas de nuestro pueblo desde nuestra mirada. Porque siempre fueron los blancos los que informaron y mostraron desde su punto de vista”, señala el joven multifacético, esta vez en referencia a su incursión en el mundo audiovisual. “Me motiva hablar de las problemáticas sociales, crezco viendo un montón de cosas y me ayuda a darme cuenta de quién soy yo”, dice.
Cuando empezó a dar sus primeros pasos en la vida académica no fue nada sencillo. Además de Antropología se había inscripto en Licenciatura en Historia y Comunicación Social. “Primero la universidad fue un desafío en el sentido de crecer. El primer momento de ser estudiante universitario es complicado, hay que resolver tema de becas, apuntes, albergue. Hubo chicos guaraníes que ingresaron a la facultad pero no duraron el primer cuatrimestre. No se adaptaron. Es una lucha y una resistencia” cuenta Marcial.
Con respecto a mantener vivas sus raíces señala que si bien “se fueron mezclando las formas de hablar pero hay palabras que no se pierden. Nuestro legado cultural es nuestra lengua materna”.
“La educación es una oportunidad para ‘ser parte de’. Pero educación también se da en las casas, en las aldeas. El abuelo es el núcleo de una familia, ese aprendizaje mutuo con el que está al lado también es educación”, reflexiona.


“Cuando vuelvo del trabajo quiero seguir aprendiendo idiomas”

COMANDANTE ANDRESITO.  Jorge Martínez (33) es cacique de la comunidad Ka'aguy, ubicada a unos 20 kilómetros de la zona urbana de Andresito, al norte de Misiones. Su familia está compuesta por su mujer y sus cuatro hijos, y todos viven en la aldea que en la actualidad alcanza a 45 familias en total.
Nació en Fracrán (San Vicente) donde cursó sus estudios primarios. Desde hace cinco años trabaja como auxiliar guía turístico en Yacutinga Lodge y para cumplir con su labor diaria, camina tres kilómetros, desde la aldea hasta el lodge.
Habla cuatro idiomas: guaraní, castellano, portugués e inglés. “Y ahora estoy tratando de aprender alemán, yo escucho cómo hablan y cuando vengo de trabajar sigo investigando. Estoy contento porque aprendo muchas cosas”, relata a El Territorio.
Jorge se divide entre el trabajo en la parte privada y el trabajo en su comunidad. “Ahora estamos trabajando mucho en la chacra y la venta de artesanías. En tiempos de cosecha plantamos para nuestra familia, tenemos que pensar en el futuro”, indica.
“No podemos pensar en vivir como antes. Si pensamos en la época de nuestros abuelos sería mucho más difícil sobrevivir", admitió Martínez y luego explicó que "antes era más tranquilo porque había monte, selva. Ahora no podemos ir a cazar a una propiedad privada porque no nos dejan. Siempre le digo a los más jóvenes que estudien, con estudio van a conseguir trabajo en el pueblo”.
A su vez, agregó: “Nosotros siempre tenemos que preguntarle las cosas a los abuelos. Los abuelos son nuestros maestros en la aldea. Lo que nos dicen nos tiene que quedar grabado en la cabeza, no escrito en un papel”.
“Me siento feliz porque tengo trabajo seguro y además quiero trabajar en mi comunidad. Antes no había tantas oportunidades por eso yo le digo a los chicos que estudien” insiste el cacique a quien le hubiese gustado hacer el nivel secundario y terciario. z