El microcentro posadeño, además de haberse inundado anoche por la cantidad de agua caída en poco tiempo, en la mañana de hoy está repleta de obstáculos como árboles caídos, carteles, cables. En el interior hubo voladura de techos, caída de paredes y sectores sin luz.
En el barrio Palomar, frente a la capilla Espiritu Santo, un arbol quedó pendiente de cables. Por Hungría, entre Rademacher y el hospital Madariaga, los gajos de un árbol antiguo cruzan de vereda a vereda.