El almidón de mandioca tiene mucho mercado para crecer - El Territorio Misiones

El almidón de mandioca tiene mucho mercado para crecer

Jueves 1 de julio de 2010
Grandes cantidades. | La mandioca es un vegetal tan generoso que no precisa de semillas siquiera para el cultivo. | Foto: Corresponsalía

La actual producción de la fécula, principal derivado industrial de la mandioca, no alcanza para satisfacer a un mercado que se encuentra en pleno crecimiento. Desde una cooperativa provincial que incursiona en la fabricación y comercialización del producto (almidón) hace unos cuatro años, indicaron que son pocas las industrias en el país que se dedican al rubro, por lo que apenas se cubre un 50% de la demanda argentina. Y que se trata de un mercado muy ventajoso.
“No se abastece con la fécula que tiene el país, son pocas las plantas que industrializan la materia prima, nosotros en Misiones y hay en otro establecimiento en Corrientes los que elaboran fécula de mandioca y abastecemos al mercado interno”, sostuvo Juan Carlos Haasis, síndico de la Cooperativa Agrícola Mixta  Montercarlo Ltda durante un evento llevado a cabo en Posadas.
“Nosotros como argentinos abastecemos sólo el 50% del mercado, el restante 50% es importado desde Brasil, Nigeria, Tailandia y también se trae fécula de papa desde Alemania”, agregó.

Se trata de un gran mercado que puede ser aprovechado. “Es enorme, no tiene límites. Se utiliza en las grandes industrias de chacinados, textiles, farmacéuticas, metalúrgicas, alimenticias, industrias del papel, de la construcción, del cuero y del embalaje, entre otras. La fécula de mandioca se puede aplicar en más de 2000 productos. El mercado principal esta en Buenos Aires”, especificó Haasis (ver aparte).
Un mercado disputado por tres productos. “Es una actividad en pleno crecimiento, y que actualmente es suplementado también por la fécula de maíz o fécula de trigo. El maíz, la mandioca y el trigo compiten dentro de este mercado”, señaló Haasis.

 

Féculas compitiendo
La competencia se dan en los valores. “La fécula tanto de trigo como maíz, depende de las cosechas que se logran en el país, tienen mejores precios, por lo que permanentemente tenemos que estar compitiendo con esos tipos de valores”, advirtió el síndico de la Cooperativa de Montecarlo.
Sin embargo, las propiedades de la materia prima ubican al producto en mejores condiciones con respecto a sus principales competidores. “La mandioca aventaja al trigo o maíz por su rápido proceso de gelatinización. No necesita colorante porque es totalmente transparente y no modifica la coloración natural de los alimentos, como tampoco altera el sabor y aroma de los mismos”, explicó Haasis.
“Pero la mandioca corre con una ventaja ya que se solidifica con un porcentaje menos de calor, por lo que es un producto mejor no necesita colorante porque es totalmente transparente por lo que estamos por encima de la fécula de trigo y maíz”, agregó.

 

A tener en cuenta
La mandioca se cultiva fundamentalmente en Misiones, y en menor medida en Formosa, Corrientes y Chaco: En  2000, se destinó a industria el 14% (28.000 ton.) de la producción de raíces de la región, la elaboración nacional de fécula marcó la cifra récord de 7.100 toneladas en ese año, donde se comercializaron 2.200 toneladas provenientes del mercado externo. En igual período, el consumo aparente nacional de fécula de mandioca, alcanzó 9.289 toneladas, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. Entre 1996 y 2000 se importaron 26.624 toneladas de fécula de mandioca, para abastecer los compromisos del mercado interno y externo. La totalidad de las compras provinieron de Brasil y por el menor precio de la fécula en Asia, entre 1998 y 1999, se incorporó el producto de Tailandia y Taiwan. La diferencia registrada entre el producto importado y el nacional es del orden de los u$s 70 y u$s 100 la tonelada.

 

 

Chipas y muchas otras aplicaciones

La debilidad de muchos misioneros: la chipa (sin acento en la ‘a’) fue ganando un espacio y actualmente se consume cada vez más en gran parte del país.
Constituida en parte del menú de los copetines, hoy compite con otras comidas no regionales como los canapés.
Sin embargo, no es la única -ni mucho menos- aplicación. De hecho sólo un cuarto de la producción de almidón va con ese destino. El 75% restante se usa para diversas actividades industriales, a saber: Tortas, budines, cremas, confites,  polvillo ácido para galletas, polvo chocolatado instantáneo, aglutinante para embutidos y chacinados, aspesante para alimentos cocidos en la industria alimenticia.
“Cuerpo” o excipiente de pastillas, grageas y jarabes en el sector de medicamentos, jabones, detergentes, pastas dentífricas, colas, gomas, tintas, barnices. En la química fina se utiliza para la obtención de Sorbitol, Manitol, Dextrosa, Dextrina, Glucosa.
Además en la industria celuósica como agente aglutinante y precipitador de las fibras de celulosa del papel y cartones. Flexibilizante y mejorador de textura y resistencia. Aglutinante para briquetas de madera, carbón y compuestos de incineración.