Dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, compareceiron ayer ante una corte de Estados Unidos por conspirar para ingresar cocaína a este país, informó la Fiscalía de Nueva York.
Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas comparecieron ante un tribunal federal de Manhattan.
Michael Vigil, ex director de operaciones internacionales de la DEA, quien fue informado por autoridades federales sobre la operación encubierta, dijo que Campos y Flores fueron detenidos en Puerto Príncipe, la capital de Haití, tras llegar desde Venezuela en un avión privado. Ambos viajaban con pasaportes diplomáticos pero no cuentan con inmunidad, agregó.
Dijo también que Campos aseguró ser el hijo de Flores e hijastro de Maduro. Otra persona al tanto del incidente, que accedió a hablar sobre el caso a condición de que no se divulgara su nombre, dijo que Campos es hijo de una hermana de Flores que ya falleció y que fue criado por la primera dama y por Maduro.
Flores, a quien Maduro llama la "primera combatiente", es una de las integrantes más poderosas del gobierno revolucionario de Venezuela y constantemente acompaña a su esposo en actos públicos. Ambos viajaron esta semana a Arabia Saudí para una reunión cumbre de países árabes y sudamericanos.
Flores, expresidenta de la Asamblea Nacional que ahora se ha postulado al Congreso, se involucró románticamente con Maduro en la década de 1990 mientras fungía como abogada de Hugo Chávez, que en ese entonces estaba encarcelado.
Maduro era uno de muchos activistas de izquierda atraídos por el joven y carismático oficial del ejército luego de que éste fuera arrestado por un fallido intento de golpe de Estado en 1992.
Se casaron en 2013, poco después de que Maduro fuera elegido presidente.
El ministerio de comunicaciones y la cancillería de Venezuela declinaron hacer comentarios sobre los arrestos bajo el argumento de que carecían de información sobre el incidente. Maduro y Flores no emitieron ningún comentario, y en la cuenta del mandatario en Twitter sólo se hizo mención a sus reuniones en Arabia Saudí con líderes de Oriente Medio.
Fiscales estadounidenses han estado incrementando gradualmente la presión sobre altos miembros de las fuerzas armadas, la policía y el gobierno de Venezuela por su presunto papel en hacer del país una importante zona de tránsito de narcóticos rumbo a Estados Unidos y Europa. El gobierno estadounidense dice que más de 200 toneladas de cocaína pasan cada año por Venezuela, aproximadamente una tercera parte de la que se calcula produce Colombia.
Pero aunque varios funcionarios venezolanos, incluido un exministro de defensa y jefe de inteligencia militar, han sido acusados formalmente o sancionados en Estados Unidos, y muchos más están bajo investigación, ninguna pesquisa por drogas había tocado anteriormente al círculo de íntimos de Maduro.
Vigil dijo que las negociaciones entre los dos hombres detenidos y un agente encubierto se enfocaron en tener un avión y un piloto que llevara las drogas a Honduras, un popular destino de contrabando para los cárteles que operan en Venezuela, de donde serían trasladadas a Estados Unidos.
La otra persona al tanto del caso dijo que se recolectó abundante evidencia fotográfica y de video como parte de la operación encubierta. El cónsul venezolano en Nueva York, Calixto Ortega, llamó al Departamento de Estado el miércoles para protestar por los arrestos, señaló la persona.
Caracas negó la parcialidad de su Justicia
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció ayer ante la ONU un acoso permanente para tratar de aislar a Venezuela, después de que el Alto Comisionado de Derechos Humanos expresara serias preocupaciones sobre la imparcialidad de la justicia en ese país.
Hoy Venezuela enfrenta un acoso permanente y la mala utilización, la manipulación del tema de los derechos humanos (...) para intentar aislar a nuestro país, declaró Maduro, en un discurso pronunciado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
"No es la primera vez que algún funcionario por ahí lanza acusaciones temerarias (...) contra la patria de Simón Bolívar", añadió el presidente venezolano durante ese encuentro celebrado a petición de Caracas.
Antes del discurso de Maduro, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Al Hussein, de viaje, envió un mensaje por vídeo en el que expresó "serias preocupaciones" sobre la "imparcialidad de los jueces y fiscales en Venezuela".