Formarse para educar a los pares

Domingo 8 de septiembre de 2013
De ida y vuelta. | Laura es auxiliar, traduce lo que dice la maestra en castellano y también le enseña la lengua nativa.
De oportunidades se trata. De buscarlas para sí, de aprovecharlas y de brindarlas a los demás. En la aldea Perutí, docentes mbya se formaron y se siguen formando para que los niños conserven el legado ancestral de su cultura, pero también tengan el mismo nivel de conocimientos de cualquier chico de su edad y puedan  forjarse un futuro mejor.
Laura Villalba tiene 31 años y desde hace cinco trabaja en la escuela primaria como maestra auxiliar. Para llegar a ser parte de la educación de sus pares  tuvo que formarse durante tres años en diferentes establecimientos, algunos ubicados en Eldorado y Dos de Mayo, a fin de convertirse en maestra auxiliar integradora.
Sueña, sin embargo, con llegar un día a ser maestra de grado. Este año tenía previsto iniciar el Profesorado Docente en Montecarlo, pero no pudo por falta de recursos.
“Primero me tocó trabajar con los chicos de primer grado y después me designaron el jardín, chiquitos viene acá para ayudar a la maestra jardinera y de paso inculcarle educación sobre nuestra cultura. Ayudo como traductora, porque hay chicos que no entienden nada el castellano, ayudo para que aprendan  también el castellano”, relató.
Laura continúa capacitándose y mejorando para ayudar a los niños de su comunidad, tiene hijos y también les tocó ser parte de su educación en la escuela.
“La docencia me gustó desde chica, soñaba con ser maestra y por necesidad, porque tenemos un sueldo. En la escuela todos los años cambian los grupos, pero me adapto pronto con ellos porque los conozco desde chicos, sé quién es quién, vivo acá hace 30 años, desde que se formo esta comunidad, eso genera confianza a los padres, sabiendo que está uno de la comunidad siendo parte de su educación”, detalló.
Desde hace 12 años Heriberto Villalba, que tiene 43 y no es familiar de Laura, es profesor de interculturalidad y bilingüismo, estudió ocho años y ejerce la docencia en la CEP 30 de la comunidad Tacuapí, en Ruiz de Montoya, y en la primaria de Perutí. Además forma parte del Consejo de Asesores de Educación a Pueblos Originarios y es autor de varios proyectos que se están implementando en Perutí.
“Con la necesidad que tienen los chicos con el tema de comunicación con otros maestros que no sean de la comunidad, ahí uno ve la necesidad de que pueda surgir algún otro tipo de cambio. Como docente de pueblos originarios uno insiste en que realmente es algo importante por los chicos mismos y por la comunicación, porque el castellano en la comunidad no se habla mucho, se mantiene la lengua de los ancestros, eso fue lo que me motivó a estudiar y prepararme”, señaló.
También Heriberto habló sobre la discriminación que afecta a su población y es motivo de que a algunos todavía les cueste salir de la comunidad, mientras que para otros es razón para formarse y seguir adelante.
“Todavía hay lugares en los que cuesta que como integrantes de la comunidad ocupemos un espacio por la discriminación, existe desconfianza respecto a la capacidad que uno tiene como persona, eso todavía surge muchas veces por ignorancia de la gente misma, son cosas que uno va tratando de superar de a poco, la idea es tratar de pasar todas las barreras posibles y llegar a un objetivo. Yo como docente he pasado por muchas cosas”, opinó.
Y destacó: “Uno va viendo, tratando de mejorar la calidad educativa, que los chicos tengan el mismo nivel de capacitación que todos los que habitamos este país”.