Obreros rescataron a una curiyú de más de 2 metros

Viernes 11 de noviembre de 2011

Una víbora curiyú (Eunectes notaeus) de 2,50 metros apareció en el Paraje Nemesio Parma y fue rescatada ayer por personal del serpentario del Instituto Montoya. Se encuentra preñada y sus crías nacerían entre diciembre y enero próximo.
El animal, que pesa entre 7 y 9 kilos, fue capturado el miércoles por la tarde por personal del obrador de la empresa Carlos Enríquez, ubicado en el futuro Parque Industrial, que se construye a 10 kilómetros del centro de Posadas.
En principio se creyó que era la víbora que venía comiendo perros en la zona de los arroyos Mártires y Antonica, pero una vez que Amado Martínez, responsable del serpentario del Montoya, llegó al lugar comprobó que el ejemplar no era el que vienen buscando desde hace meses junto con el Ministerio de Ecología.

“Lamentablemente no es, pero igual es un ejemplar único y hay que cuidarlo porque está preñada nos va a servir para que tenga sus crías y después ver qué hacemos. Hay que felicitar a los muchachos porque no la mataron y resolvieron cuidarla”, comentó Martínez a El Territorio.

 

Encuentro cercano
Como todos los días, los empleados realizaban movimientos de suelo del futuro predio del Parque Industrial y se toparon con la boa curiyú, que estaba reposando del intenso calor que hacía en la tarde del miércoles, cuando la sensación térmica llegó a los 40 grados.
Jonathan Melo, encargado del obrador explicó: “Estábamos sacando tosca y apareció el animal. El día anterior había aparecido otra más chica, pero la largamos porque siempre aparecen y ayer el maquinista Hugo Trinidade la agarró y la guardó en el tacho porque es un ejemplar que hay que cuidar”. Y agregó sorprendido: “Yo nunca vi algo tan grande”.
Los empleados comentaron que “es habitual ver yacarés, víboras y ahora hay tres hurones que están dando vueltas y manguean las gallinas y las liebres que todavía quedan por acá”.
“Es una zona donde hay de todo, víboras, yacarés, monos, pájaros carpinteros, liebres, es el último reducto que les queda. Es una lastima que no sea una zona ecológica y sea urbanizada por el hombre, y por eso se da el choque y seguro que van a aparecer más animales en los próximos días”, sostuvo Martínez.
Desde hace meses, una gran víbora acecha las costas posadeñas y tiene en vilo a los pescadores de los arroyos Mártires y Antonica debido a que se comió varios perros. Los especialistas de Ecología dijeron que se trataba de un yacaré de cuatro metros, pero Martínez logró filmar debajo del puente que une la avenida Chacabuco con el acceso Oeste a la víbora que tendría unos cuatro metros y 50 centímetros de ancho.
“En este momento que se está hablando tanto de la curiyú era una deuda pendiente que teníamos porque escuchamos muchos comentarios y no podíamos dar con ninguna. Este ejemplar que agarramos no es la que vimos en el arroyo Mártires porque esa era más grande y está dando vueltas por el arroyo Mártires”, indicó Martínez.
El último avistaje de la gran víbora fue justamente en el arroyo Mártires detrás del Hospital Neuropsiquiátrico Ramón Carrillo, donde el cauce empieza a ensancharse.
“Lo que me alegra mucho es que la gente ya no tiene ese afán de matar y sí avisa y rescata el ejemplar. Esta hembra está sana y salva y está preñada, así que la vamos a tener hasta que tenga sus crías y después ver qué hacemos”, repitió el especialista.

 

Por un hábitat para la curiyú
Los cambios que sufrió el río Paraná con la suba del embalse de la represa de Yacyretá causó un daño ambiental irreversibles para el hábitat de la curiyú, que habitualmente vivía en las islas ubicadas frente a la Capital provincial. La falta de un lugar para descansar y la escasez de alimento en el río hizo que estos grandes animales llegue hasta Posadas para sobrevivir. Martínez todavía no sabe el destino que tendrá el animal debido a la falta de un hábitat protegido para las especies.
“Lamentablemente nosotros no tenemos una reserva de agua que tenga una zona de laguna. Ojalá las autoridades ahora tomen conciencia de la importancia de tener una zona con esas características para albergar estos tipos de animales ya que su hábitat en la zona Sur de Misiones no existe más”, sostuvo.
Ayer al mediodía, la curiyú llegó al serpentario, donde será cuidada por los especialistas: “Por ahora no podemos darle ninguna medicación o desparasitarla porque si está con crías -generalmente tiene 20 a 25 crías-, no le podemos dar nada. Son ovovivíparas e incuban en su vientre, las crías están vivas, así que hay que esperar hasta diciembre o enero y que tenga las crías y después evaluar si la dejamos en libertad en un ambiente donde pueda estar cuidada”.
Martínez pidió a la población que no mate a los víboras y, en caso de toparse con alguna especie, llamar al 03752-466580 (serpentario).

 

Ahora van por los hurones
En el mismo lugar donde el miércoles apareció la curiyú, los empleados vieron a tres hurones que se alimentan de pajaros y liebres de la zona de Parma.
Martínez recorrió la zona con los empleados y programó una nueva visita con personal de Ecología para capturar a los pequeños animales, que están en peligro ante el avance de las obras.
“Vamos a poner trampas con la gente de Ecología para sacarlos de acá, porque si no van a terminar abajo de una máquina”, adelantó Martínez.

 

Un mono en la residencia oficial
Como si la aparición de víboras y hurones fueran pocas cosa, la guardia que custodia la residencia oficial del Gobernador se vio sorprendida ayer con la aparición de un mono caí, que jugaba en los muros de la casa reservada al primer mandatario provincial.
Los vecinos alertaron de la presencia del mono, que por horas tuvo movilizados a los agentes apostados en el lugar. Hasta el gobernador Maurice Closs a través de su cuenta social de Twitter bromeó con la cantidad de animales que aparecieron ayer en la capital provincial. “Este ‘lindo monito’ apareció por la Residencia. Muchos Bichos sueltos por Posadas hoy. Mono y curiyú”, escribió en la red social y colgó una foto del animal paseando por los muros.

 

 

Opiniones

“Lo que me alegra mucho es que la gente ya no tiene ese afán de matar y sí avisa y rescata el ejemplar. Esta hembra está sana y salva y está preñada, así que la vamos a tener hasta que tenga sus crías”.
Amado Martínez
Responsable del Serpentario de ISARM

“El día anterior había aparecido otra más chica, pero la largamos porque siempre aparecen y ayer el maquinista la agarró y la guardó en el tacho porque es un ejemplar que hay que cuidar. Yo nunca vi algo tan grande”.
Jonathan Melo
Encargado del obrador de Carlos Enríquez en Nemesio Parma