Travesía en dirigible por París

Domingo 8 de septiembre de 2013
Despegue. | El zepelin pasa por el castillo de Versailles o por el Valle de los Impresionistas.
La gran mole de una altura equivalente a un edificio de cinco pisos y ancho como una autopista de cuatro carrilles -grande como un Airbus A380-,  sobrevuela desde el pasado mes de agosto, los cielos de París, constituyéndose en una novedosa alternativa para el turismo que visita la capital de Francia.
 Estos primeros vuelos comerciales de un dirigible en ese país europeo, que debutaron el pasado 3 de agosto y finalizan el próximo 30 de octubre, ofrecen a los turistas la posibilidad de contemplar monumentos como el palacio de Versailles o el castillo de Chantilly, desde una altura de 300 metros.
Por una precio que oscila entre los 250 (vuelo de bautismo) y los 650 euros, la empresa que opera este servicio –Airship París-  ofrece un “vuelo real”, con dirección al Castillo de Versailles; y dos ·vuelos cruceros”, hacia el Valle de los Impresionistas.
 Estas aeronaves tienen una capacidad para 12 pasajeros en una cabina que tiene todo el confort y la tecnología que ofrecen hoy en día las compañías aerocomerciales. Con un decolage suave, los pasajeros se preparan para observar las vistas panorámicas que se disfrutan desde los grandes ventanales.