Con alrededor de 600 productores de diez municipios diferentes, el ingenio azucarero de San Javier avanza en la producción de azúcar y alcohol. Además, ya se tiene en los planes próximos de la empresa, comenzar con la fabricación también de alcohol anhidro, compatible para mezclar con gasolinas en cualquier proporción para producir combustible oxigenado.
Marisa Mayeski, jefa de administración del Ingenio, realizó una visita guiada a El Territorio, donde se pudo apreciar la gran cantidad de caña de azúcar que es procesada por día.
“Hay un ingreso de 55 a 60 camiones de caña por día. Acá vamos separando los distintos tipos de caña, porque algunos cuidan más y otros traen con mucha chala, pero nuestro objetivo es ir aumentando cada vez más la calidad”, destacó.
Cabe mencionar, que la labor de la recolección de la caña es manual y corre por cuenta del productor, como así también el corte de tallos, deshojado, despunte, carga y transporte a la fábrica, que se realiza por medio de camiones que pertenecen a los productores o a transportistas identificados en un padrón.
Por esta razón, tal como lo afirmó Juan Ramón Pereyra, administrador a cargo del Ingenio, es común ver los camiones cargados estacionados fuera del predio, a la espera de ser ingresados en el Ingenio, hecho que se realiza por turnos y con un número aproximado de 55 camiones por día. “Ya es algo cultural, los productores vienen a esperar su turno y dejan sus camiones estacionados. A veces se atrasa más por cuestiones técnicas, pero es algo que sucede hace muchísimos años”, explicaron desde la fábrica.
Cabe señalar que a diferencia de la semana anterior, disminuyó considerablemente la cantidad de camiones apostados frente a la planta.
En cuanto a precios, desde el Ingenio recordaron a este matutino que varían de acuerdo al tipo de caña de azúcar. De esa forma, la tonelada de caña convencional se paga 545 pesos y la de caña orgánica 628 pesos.
Mano de obra y refacciones
Una de las principales apuestas del Ingenio, de acuerdo a lo relatado por sus trabajadores, es la incorporación de mano de obra local. Es que si bien la mayoría de los empleados siempre fueron de Misiones, en general solamente conseguían labores temporarios.
Hoy en día, en cambio, también se busca el aprendizaje de los trabajadores en otras áreas que le permitan seguir con las tareas de manera permanente, por ejemplo, en el sector de mantenimiento.
“Antes si necesitábamos un técnico venía de Tucumán, y hoy viene uno de Tucumán pero el resto que se incorpora es de la zona. Es una forma de generar empleo acá en la provincia también y en la región, ya que es la única industria grande y fuente laboral de la zona”, sostuvo Mayeski.
Asimismo, la administradora contó el trabajo de refaccionamiento que se viene llevando a cabo en la fábrica, ubicada al margen del río Uruguay, desde la finalización de la zafra en diciembre del año pasado.
“Hace dos años no nos tomamos vacaciones porque trabajamos en las refacciones. Las mujeres pintaron toda la administración, se colocaron cañerías, calderas nuevas y la mayor adquisición e inversión fue un nuevo decantador con capacidad para 120.000 litros”, especificó.
Así también, explicó, no sólo se arregló la parte de maquinaria, sino también se realizaron sanitarios nuevos, se instaló la enfermería y demás dependencias que hacen que el trabajo pueda ser llevado a cabo de una mejor manera.
Alcohol anhidro
Una de las metas pendientes de la cuenca cañera es producir alcohol anhidro, para la generación de combustible (bioetanol).
Según lo explicado por Pereyra, “estamos a un paso de conseguir las licencias de Energía de la Nación para la producción. Tenemos un 80 por ciento de posibilidades ya definidas”, sostuvo.
Asimismo, aún restan completar los trámites para poder comenzar la instalación de la maquinaria apta para ese tipo de producción.
“Por los químicos que se utilizan se necesitan licencias especiales, no cualquiera puede decidir hacerlo en sus casas. Se utiliza un químico parecido al benceno”, explicó también Mayeski. Empero aclaró que es totalmente posible y factible, debido a que “ya se cuenta con la materia prima que es lo fundamental y el proceso no sería tan diferente, sería un corte. Significaría una gran inversión, pero también mucha mano de obra nueva local”.
100de cada mil. Según se estima, de cada 1000 kilos de la caña procesada se logran unos 100 kilos de azúcar. Desde el Ingenio se explicó que es dificil dar números de la futura producción ya que parte de la caña se destina a la obtención de alcohol.